Los murales de este joven promesa se pueden ubicar en Ibagué (hay cuatro) y en Coyaima, Fresno y Planadas (uno por municipio).
Jhony Alexander Ortiz Alape, un joven de 25 años nacido en Bogotá, pero con ancestros tolimenses provenientes de las tribus Natagaimas y Coyaimas, el pueblo Pijao.
Debido a la sangre ancestral que corre por sus venas, se ha convertido en un talentoso artista dedicado a exaltar las costumbres y tradiciones tolimenses que con el transcurso de los años se han perdido en la sociedad.
El joven Jhony también es tatuador y artista urbano, y con sus obras quiere enseñar a los demás. “Los muros pueden llegar a hablar. Quiero poder plasmar a una chichera haciendo su trabajo, moliendo el maíz y preparando esa bebida ancestral, pero no en los pueblos, pues allá lo viven como es el caso de Coyaima, sino llegar a las ciudades donde están los turistas que quiere conocer las grandes estructuras y el cemento. Pero que, a través de ese cemento pintado, ese mural o pared ven algo de nuestra cultura, es decir, los muros hablan, aunque no tengan letras”, expresó el artista.